La custodia compartida no vela solo por la equidad en la crianza, sino la equidad en compartir con hermanos. Cada día que mi hijo me pregunta por su hermano o me dice «extraño a mi hermano» se me rompe el corazón, porque hace meses que no tenemos contacto, vivimos con el miedo que cuando llegue la RDR presencial él no quiera venir con nosotros y por ende tampoco con su hermano menor.
