Padres en lucha: cuando el sistema falla en proteger el vínculo con los hijos.

Padres en lucha: cuando el sistema falla en proteger el vínculo con los hijos.

por Equipo de Comunicaciones.

En Chile se vive hoy una crisis silenciosa pero profunda: la obstaculización del vínculo entre niños, niñas y uno de sus progenitores, ya sea en contextos de separaciones conflictivas o a partir de decisiones unilaterales y arbitrarias posteriores a la ruptura.

No se trata de casos aislados, sino de un fenómeno estructural que expone falencias del sistema judicial, de los dispositivos técnicos y de una cultura que, lejos de garantizar el interés superior del niño, muchas veces termina normalizando la exclusión parental.

Tal como advierte Isabel Warnier en el artículo publicado en la web de Fundación Crianza Compartida Chile, estamos frente a una problemática sistémica donde “la infancia queda atrapada en disputas adultas, decisiones tardías y mecanismos institucionales que no logran proteger el derecho básico de niños y niñas a mantener vínculo con ambos progenitores”.

En este escenario, las historias de Mauricio Cárcamo y Álvaro Kemp conmueven, pero también interpelan a la sociedad y al Estado.

Mauricio Cárcamo: un acto de resistencia simbólica por el derecho a ver a su hija .

Mauricio Cárcamo es padre de la niña A. Tras meses de obstáculos, incumplimientos reiterados y negligencias judiciales, decidió iniciar un acto de resistencia simbólica en las afueras del Tribunal de Familia de San Miguel, como una forma de visibilizar la vulneración del vínculo con su hija.

Durante este proceso ha contado con el acompañamiento de otros padres, de profesionales que se han acercado a orientarlo y con el apoyo activo de Fundación Crianza Compartida Chile.

Gracias a este acto de resistencia, y al trabajo conjunto con su abogada, Mauricio logró que en audiencia se garantizara el cumplimiento del régimen comunicacional y pudo ver a su hija A. en Navidad. Sin embargo, esa resolución volvió a incumplirse en la antesala de Año Nuevo.

Así lo relató el propio Mauricio en un texto compartido en el grupo de apoyo y acompañamiento de la Fundación:

“Iniciando la huelga de hambre indefinida en las afueras del tribunal de familia (#SanMiguel).

Hoy tenía una visita acá en el tribunal con mi hija, al igual que hubo el 24 a medio día, y resulta que la abogada de la progenitora ingresó un escrito indicando que a ella se le había olvidado que hoy tenía un compromiso ineludible a esta hora, y que me avisaran para que yo no perdiera el viaje.

O sea, para zafar de una medida cautelar solo basta enviar un escrito diciendo que tenías otra cosa urgente que hacer y ya, el tribunal raudo te dirá que no te preocupes y que se le avise a la otra parte… Faltaba más…

Una medida cautelar de relación directa y regular para el día 24 y el 31 y se la pasan por el aro, la progenitora y el tribunal…

¡Viva Chile miermosa patria!”

Durante esta jornada, Mauricio compartió además, de manera interna, cómo se ha desarrollado este acto de resistencia y concientización:

“Partí hoy, pero no podrá ser huelga de inanición.

Pasa mucha gente a dejarme comida, así que será de hambre no más, frustrada por la sociedad 😅

Ella (la contraparte) subió un escrito el 28 indicando que no podría ir porque tenía un compromiso hoy a esa hora. Eso supe ayer. Que se proveyó el escrito resuelto indicando informar a la parte contraria (a mí).

Ayer ingresé una medida cautelar por formulario que no resolvieron a tiempo y un escrito de mi abogada que tampoco resolvieron.”

Mauricio documenta día a día su lucha por su hija en su cuenta de Instagram @diario_para_amalia, un testimonio directo y honesto de lo que significa exigir algo tan básico como ejercer la paternidad y el derecho al vínculo.

Álvaro Kemp: pasar Navidad y Año Nuevo esperando fuera del tribunal de familia de Santiago.

La historia de Álvaro Kemp refleja también el costo humano de la obstrucción del vínculo. Padre del niño N., pasó Navidad fuera del Juzgado de Familia, esperando una respuesta que le permitiera volver a ver a su hijo. En entrevista con el medio El Ciudadano, Álvaro rompe el silencio y relata cómo, sin resolución judicial que lo avalara, se le impidió el contacto con su hijo.

“La madre de N. determinó que no podría ver más a mi hijo, de un día para otro, sin tener absolutamente argumentos para hacerlo, sin tener permisos de tribunal para hacerlo o haber conversado conmigo y decirme algo que estuviera ocurriendo. Nada, absolutamente nada. Ella llegó y decidió incumplir la mediación decretada por Tribunal de Familia el año 2022”.

El punto de quiebre ocurrió cuando Álvaro solicitó regular nuevamente el régimen para equilibrar los tiempos con su hijo:

“Esta pesadilla realmente comenzó el 16 de agosto del 2024, el día en que yo le envié un correo electrónico pidiendo regular nuevamente el régimen directo y regular para aumentar los tiempos entre Nico y su padre… la mediación actual estaba absolutamente desequilibrada en los tiempos y no había ‘tiempo de calidad’ entre Nico y yo”.

Luego, según relata, comenzaron informes profesionales que califica como sesgados:

“Comenzó a llevar a mi hijo donde una psicóloga conocida de su hermana que comenzó a subir informes absolutamente sesgados y mentirosos a la plataforma del Poder Judicial hablando mal de mí… Luego sumó a un psiquiatra… quien empezó a extender certificados como, por ejemplo, cerrar el año académico de mi hijo en octubre del 2024”.

Las consecuencias más graves, enfatiza, las ha vivido su hijo:

“Hasta ese día mi hijo era un niño feliz, un niño que admiraba y amaba a su papá y que no conocía de pastillas, psicólogos o psiquiatras”.

Consultado por cambios legislativos urgentes, Álvaro es claro:

“Que haya consecuencias a las falsas denuncias… consiguen alejamiento inmediato del progenitor denunciado sin que se haya investigado nada… Debiese ser todo más ágil, más rápido, que no pasen más de dos meses desde que a uno lo separan violentamente de su hijo y ya haya resolución”.

También cuestiona la falta de sanciones efectivas:

“No puede ser que jueces y consejeros técnicos le digan a la madre ‘reanude el régimen’ varias veces, luego se les multa y aun así no cumplen… y no hay consecuencias por ello”.

Pese a todo, Álvaro subraya que nunca ha dejado de cumplir con sus deberes económicos:

“Nunca he dejado de cumplir en absolutamente nada… siempre he cumplido con la pensión de alimentos sin rebajar un peso ni atrasarme un día”.

Y mantiene la esperanza:

“Yo confío en que la justicia finalmente resolverá bien… en mi afán sincero de recuperar a mi hijito que fue separado injustamente y violentamente de su papá”.

Una esperanza que se construye colectivamente .

La noche del 31 de diciembre, tanto Álvaro como Mauricio estarán realizando actos de resistencia simbólica en las afueras de los respectivos tribunales de familia que hoy los mantienen alejados de sus hijos.

Ambas historias revelan una misma herida: niños y niñas privados del vínculo con uno de sus progenitores por fallas institucionales, sesgos, lentitud y ausencia de sanciones efectivas.

No se trata de una disputa entre padres y madres, sino de una urgencia de derechos de infancia.Desde Fundación Crianza Compartida Chile, reafirmamos nuestro compromiso con una mirada de equidad de género que reconozca el valor insustituible de madres y padres, y que sitúe en el centro a los niños y niñas.

Seguiremos acompañando, visibilizando y trabajando por cambios culturales, judiciales y legislativos que impidan que más infancias crezcan en la ausencia forzada de uno de sus vínculos afectivos.

Porque ningún padre ni madre ni familiar alguno debería tener que esperar fuera de un tribunal para ejercer su derecho a amar y vivir libremente el amor por sus hijos.

Fundación Crianza Compartida Chile ®️

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