No volvieron como pareja, pero sí como equipo: la lección detrás de las vacaciones de Maly Jorquiera y Sergio Freire

No volvieron como pareja, pero sí como equipo: la lección detrás de las vacaciones de Maly Jorquiera y Sergio Freire

9 de Julio de 2026

Las recientes imágenes de las vacaciones compartidas de Maly Jorquiera y Sergio Freire junto a su hijo Lucas llamaron la atención de las redes sociales y generaron múltiples interpretaciones. Sin embargo, más allá de las especulaciones sobre su relación, las fotografías muestran algo que merece ser destacado: dos padres que, tras una separación marcada por una infidelidad y una fuerte exposición pública, parecen haber decidido priorizar el bienestar de su hijo por sobre los conflictos de la pareja.

En un contexto donde muchas familias enfrentan disputas por las vacaciones, dificultades para cumplir los regímenes de relación directa y regular o desacuerdos sobre cómo distribuir el tiempo con los hijos, este caso refleja una alternativa distinta. En lugar de dividir las vacaciones entre ambos, Maly y Sergio optaron por compartir ese tiempo como padres, manteniendo una nueva forma de unidad familiar centrada en Lucas.

La coparentalidad no exige que los padres vuelvan a ser pareja, sino que sean capaces de colaborar, comunicarse y tomar decisiones pensando en el interés superior de sus hijos.

Cuando existe respeto mutuo y se reduce el conflicto, los niños pueden disfrutar de relaciones significativas con ambos padres sin sentirse obligados a elegir entre uno u otro.

La evidencia en desarrollo infantil ha mostrado que los hijos se benefician cuando sus padres cooperan después de la separación. Disminuye la exposición al conflicto, aumenta la sensación de seguridad emocional y se fortalece el vínculo con ambos referentes parentales. Del mismo modo, una buena relación coparental reduce el estrés de los adultos, facilita la organización de la vida familiar y permite que momentos tan importantes como las vacaciones se transformen en experiencias positivas para todos.

Cada familia encuentra su propia manera de reorganizarse tras una ruptura. Lo relevante no es que los padres permanezcan juntos como pareja, sino que puedan seguir ejerciendo juntos su rol de madre y padre.

Si las imágenes de estas vacaciones dejan una enseñanza, es que la separación de una pareja no tiene por qué significar la ruptura de la familia como espacio de cuidado. Cuando la corresponsabilidad parental guía las decisiones, los principales beneficiados son siempre los hijos.

Fundación Crianza Compartida Chile ®️

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

✉️